El 1 de abril de 1987, el Papa visita Chile y se reúne con el general Augusto Pinochet. Días después, Juan Pablo II deja Chile no sin antes bendecir al dictador y a su mujer en una misa privada.
Esta visita no constituyó una excepción, sino que durante su Papado, Juan Pablo II, se reunió o mantuvo relaciones amistosas con la practica totalidad de dictadores y criminales jefes de Estado latinoamericanos...