






La máxima de Joseph Goebbles (ministro de propaganda de Hitler) por la cual una mentira enunciada mil veces se acaba convirtiendo en verdad, no puede ser más cierta en el caso del concepto aplicado a país del “Tercer Mundo”.
De forma deliverada o no, se ha extendido una concepción errónea del concepto original de país del “Tercer Mundo”.
La opinión más extendida en la sociedad es que un país del “Tercer Mundo”, se corresponde con aquella nación que se encuentra en una situación de gran o extrema pobreza. Nada más lejos de la realidad en el sentido original de la palabra.
El concepto “Tercer Mundo”, nace de la mano de Alfred Sauvy (1898-1990), demógrafo, antropólogo e historiador, en 1952 para referirse al conjunto de naciones que no estaban por la labor de alinearse con ninguno de los bandos enfrentados durante la Guerra Fría, la URSS y EEUU.
En palabras de Sauvy, “Hablamos naturalmente de dos mundos opuestos, de su posible guerra, de su coexistencia, etc, olvidando a menudo que existe un tercero, el más importante y, en suma, el primero en la cronología. Es el conjunto de los que denominamos, al estilo
de las Naciones Unidas, países subdesarrollados. Los países subdesarrollados, el Tercer Mundo, han entrado en una nueva fase [...] pues en fin, ese Tercer Mundo ignorado, explotado, despreciado, como el Tercer Estado, quiere también él ser algo” [1]
En definitiva, el Tercer Mundo fué en su momento original, un concepto aplicado a los denominados en su momento como, países “no alineados”, entre los cuales tuvieron especial protagonismo la India de Sri Pandit Jawaharlal Nehru y la Indonesia de Sukarno.
Los países no alineados, se reunieron por primera vez en la Conferencia de Bandung de abril de 1955, en Indonesia, con la intención de fomentar una cooperación económica y cultural afroasiática en oposición tanto de las políticas neocoloniales de la esfera occidental como de la influencia de la Unión Soviética.
FUENTES:
Alfred Sauvy. L’Observateur, nº 118, 14 de agosto de 1952, página 14
OTRA FUENTES:
El banco mundial. El golpe de Estado permanente. Eric Toussaint